Dos botes en la misma estantería. Uno pone 90 cápsulas y cuesta 22,90 €. El otro pone 120 y cuesta 24,95 €. El segundo parece mejor compra y puede ser la peor de las dos.
La cifra del envase es el tamaño del envase. Lo que se compra es otra cosa.
La cuenta
Solo hacen falta dos datos, y los dos están en la etiqueta:
- Unidades por envase: las cápsulas, perlas o comprimidos que hay dentro.
- Dosis diaria recomendada: cuántas de esas unidades corresponden a una toma diaria. Es obligatorio que aparezca.
Dividiendo la primera entre la segunda salen los días que dura el bote. Con eso, los dos ejemplos de arriba quedan así:
- 90 cápsulas, 1 al día → 90 días → 0,25 € al día.
- 120 cápsulas, 4 al día → 30 días → 0,83 € al día.
El bote «más grande» sale más del triple. No hay ningún engaño en las etiquetas: las dos dicen la verdad. Lo que pasa es que la comparación intuitiva —más unidades, mejor— compara lo único que no hay que comparar.
Por qué la dosis cambia tanto entre productos
Porque la cantidad de ingrediente que cabe en una cápsula tiene un límite físico. Cuando una fórmula necesita 1.200 mg de algo, no caben en una sola cápsula, y la dosis diaria pasa a ser de dos o de cuatro. No es un truco: es lo que hay.
El truco, cuando lo hay, está en poner la cifra total de la fórmula bien grande en la parte de delante del envase —«5.250 mg»— sin aclarar al lado que corresponde a cuatro cápsulas y no a una.
El precio por día, no por bote
El precio por día es la única cifra que permite comparar dos productos distintos, y es fácil de calcular: precio del bote dividido entre los días que dura.
También cambia la conversación sobre si algo es caro. Un bote de 24,95 € parece una decisión; 0,27 € al día durante tres meses parece otra cosa. Es exactamente el mismo dinero.
Qué hacemos con esto
En cada ficha de esta tienda están las tres cifras juntas: unidades por envase, dosis diaria y días que dura. Y en el catálogo, debajo de cada producto, el formato y los días aparecen en la misma línea —«90 cápsulas · 90 días»— para que la comparación no dependa de que alguien saque la calculadora.
No es generosidad. Es que sin ese dato, el catálogo entero se compara mal.